A todo esto que me paro inconscientemente porque nadie me lo había pedido y veo delante de mis narices, a unos centímetros de mi un perrito, pequeñito y parecía un juguete. Cuando de pronto se nos cruzan las miradas, los dos observándonos mutuamente, pensando.. ¿que coño hará aquí un puto perro solo?, pues bien la cosa es que pensaba que estaba sola en la calle, y comenzó el puto perro a ladrarme, yo del susto, he pegado una migaja grito que se ha enterado to dios, hasta he pegado un brinco (y el chucho sin inmutarse).
He seguido caminando y me he cruzado con 4 personas, y después un grupo de zagales que me han indicado el camino a mi casa con un láser, vamos que se han partido el culo de mi ¬¬.
Creo que ha sido la única vez en mi vida que tenía ganas de suicidarme en ese momento y de llegar a mi casa corriendo para que nadie más me viera. Esto es trauma he? jajaja #SimpleAnécdota.